Los últimos años han estado marcados en
el mundo de la industria musical por importantes cambios tanto estructurales
como cojunturales.
Al fenómeno, aún no concluido, de las fusiones entre las grandes discográficas
mundiales -Sony y BMG son un claro ejemplo- ha seguido un periodo de
convulsiones debido a la llegada de mercados ligados a las nuevas tecnologías
que han obligado a la industria a una rápida puesta a punto.
La
telefonía móvil abre nuevos espacios comerciales pero también incognitas
que despegar en cuanto al establecimiento de una reglamentación que
permita salvaguardar los derechos de los creadores sin obviar el de
las discográficas. Y eso no siempre es fácil.
Para aportar una respuesta a las muchas preguntas que se hacen, el Midem
ofrece nuevos espacios de discusión con la inclusión, de manera significativa,
de un programa que permite al profesional del sector dialogar, compartir
experiencias y esbozar respuestas adecuadas a una situación que muchos
definen de crisis.
Si
en el aspecto comercial el Midem se declara satisfecho pues el espacio
de exposición sigue amentando y los acreditados mantienen su presencia,
no cabe duda que no es oro todo lo que reluce y prueba de ello es que
la comparación sobre un periodo más largo demuestra que la primera cita
del sector discográfico mundial no es ajena al terremoto de baja intensidad
que estremece los cimientos de la música.
En cualquier el mercado " cannois " intenta mantener el rumbo y eso
ya es más que apreciable