En el 2004 el Instituto Ramón Llull informaba
que Cataluña podría ser el país invitado de honor de una próxima edición.
En el 2005 el Tripartito ha pasado por ahí y se está replanteando toda
la política de acción cultural de la Generalitat. En Cannes, Xavier
Marcé, Director del Instituto Catalán de las Industrias Culturales,
lo dejó muy claro : para el Ramón Llull la parte " escaparate " de la
cultura catalana, para el ICIC la parte mercado. Así de sencillo, y
la línea defendida hasta ahora por la Generalitat y Gobierno Balear
se viene abajo y Cataluña se aleja de ser " país de honor " ya que como
reconocía Marcé " el Midem no es esencialmente un certamen de música
en directo ".
El
Nuevo Director del ICIC, con competencias en materia de música, teatro,
edición y artes audiovisuales, se ha propuesto trabajar en la adecuación
del mecado cultural catalán a la realidad del sector. En este sentido
declaró en rueda de prensa que había que dejar de aplicar " políticas
alimenticias " de las que se beneficiaban una serie de artistas y discográficas
gracias a subvenciones o a la contratación de conciertos por parte de
los institucionales, para pasar a una política de fomento de la creación
de acuerdo con la necesidades de los consumidores. Había que pasar de
una visión " global " del sector cultural a otra "transversal ".
La
nueva política cultural quiere también corregir la imagen que Cataluña
ha dado en los últimos años en el resto de España que ve " una cultura
catalana
secesionista ". Macé fue tajante al afirmar que una política de
subvenciones basada en la lengua no había sido lo más acertado en la
medida que " la discriminación positiva hacia el catalán no podía
nunca convertirse en negativa hacia el español ", por ello la necesidad
de ayudar a la creación cultural de Cataluña " se haga en la lengua
que se haga ".
En
su análisis, el Director del ICIC iba más allá y consideraba que existía,
culturalmente hablando, " una Barcelona mestiza ", heredera de
la universalidad y cruce de culturas, y una " Barcelona institucional
" que veía la cultura esencialmente a través de los espacios escénicos
públicos. Entre ambas encontraba la necesidad de establecer puentes
y vías de diálogo para que Cataluña no acabará convirtiéndose en una
" Barcelona Erasmus " donde la cultura encontraba su mejor definición
" en la juerga y la fiesta. "
En Cannes, y con estas nuevas directivas políticas, el stand de representación
de Cataluña da acogida a 21 empresas que intentan abrir y, para otras,
confirmar, nuevas vías de penetración internacional para sus productos.
En este ámbito comercial la industria musical catalana ha dado siempre
muestras de saber lo que quiere sin dejar que situaciones políticas
locales influyan en sus cifras de negocios ni en sus actividades de
expansión internacional. Para sostener el empuje desarrollado en los
últimos años, cuentan con la ayuda de la Asociación de Promotores, Editores
Fonográficos y Videográficos Catalanes que ha editado un DVD que recoge
una selección de artistas que van desde Tokio Sex Destruction a Pep
Laguarda pasando por Tete Montoliu, Ojos de Brujo o Ginesa Ortega