El
97% de las descargas de música en España son ilegales. La cifra
asusta y a pesar de ello la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE)
piensa que se puede luchar contra este fenómeno siendo más riguroso
en la aplicación de la ley y con el aumento de la oferta legal. De los
330 millones de descargas, sólo 10 millones han sido legales. La frialdad
de estas cifras esconde sin embargo un análisis más afinado en la medida
que por primera vez en cuatro años los derechos de autor por música
grabada han aumentado ligeramente y ello gracias esencialmente a los
derechos generados por la música digital. Aunque la venta de CD's ha
seguido disminuyendo, 47 millones en el 2005 frente a los 50 millones
del 2004, lo que supone una caída del 6%, el aumento más que significativo
de los derechos generados por la telefonía móvil logran sostener el
mercado. La piratería tradicional, el conocido "top manta" o el más
reciente "top mochila", ha disminuido gracias a la acción represiva
de las fuerzas de seguridad del Estado lo que ha supuesto la incautación
de casi 4 millones de ejemplares piratas y 2.500 duplicadoras. Esto
ha llevado a desminuir el porcentaje de piratería de soporte (cd esencialmente)
del 41% en el 2004 al 16% en el 2005, aunque la cifra de discos piratas
vendido ronda los 10 millones de unidades en el año que acaba de terminar.
Si la facturación
global del mercado del disco ha crecido, por vez primera en cuatro años,
se debe básicamente al impulso experimentado por los ingresos procedentes
de los servicios digitales; de manera muy particular en lo que a teléfonos
móviles se refiere. Además del gran mercado de las melodías musicales
(lo que en el argot se conoce como Ring tones), han empezado a tener
un evidente impacto lo que se denomina 'Ring back tones' o descargas
a los terminales de obras completas. Asimismo, la mayor parte de los
protagonistas de las redes digitales del mercado español, especialmente
los más importantes (Apple-itunes, Realnetworks, Telefónica, Vodafone
y France Telecom -compañías miembros de AESAM-), tanto en Internet como
en los móviles, cuentan con licencia de la SGAE para utilizar su repertorio.