La Comisión Europea lanzó un órdago el 18 de octubre de 2005 cuando
hizo pública su Recomendación sobre la administración colectiva interfronteriza
de derechos de autor y derechos conexos. Aquel día se declaraba la
guerra en el mundo de las sociedades de autor europeas. Ingleses y
alemanes iniciaban las hostilidades al hacer público un acuerdo entre
ambas sociedades. La respuesta no ha tardado. La Sociedad General
de Autores y Editores en España, la francesa Sacem y la italiana SIAE
han recogido el guante y han presentado en Cannes el acuerdo que establece
una sola licencia paneuropea de su repertorio para el uso de las obras
en el entorno digital y en la telefonía móvil. Todo ha sido escenificado
en el Hotel Majestic delante de un parterre de invitados que miran
con atención lo que ocurre sin saber si es algo positivo o si cerrará,
aún más, un mercado cada vez más controlado por un pequeño número
de actores.
Eduardo Bautista,
Presidente del Consejo de Dirección de la SGAE ha sido claro: "es
una guerra que esperamos no sea cruenta, pero es una guerra… donde
las armas deberían disparar ideas". ¿Hacia dónde van a dirigirse las
sociedades belga, holandesa, portuguesa… hacia el proyecto anglo-germano,
hacia el proyecto mediterráneo? En juego hay mucho dinero. Bautista
quiere pensar que la "sabiduría" llevará a estas sociedades hacia
sus posiciones que "no sólo responden a la lógica económica, sobre
todo responden a la lógica de la diversidad cultural del mercado".
La Recomendación
europea ha creado gran incertidumbre, sobre todo en estos momentos,
en los que hay que dar una respuesta a la nueva situación creada.
Los tres mercados, español, francés e italiano, representan prácticamente
la mitad del europeo lo que "no obliga, pero si aconseja" que se presente
el proyecto a la Comisión "para estar seguros que no se inculca la
libre competencia" asegura Bautista.
La nueva alianza
debe garantizar los intereses fundamentales de los derecho-habientes
e incrementar la eficiencia de la administración de los derechos.
En la práctica, y una vez solventados los problemas de interconexión
de las bases de datos de las tres sociedades, cualquier sociedad que
quiera utilizar una obra del repertorio para su utilización digital
o para la telefonía móvil podrá solicitar su licencia a cualquiera
de los tres operadores. Una sociedad italiana podrá pedir la utilización
de una canción de Manolo García a la sociedad francesa (Sacem) si
considera que ésta es más rápida que las otras dos y el autor podrá
delegar en ella la gestión de sus derechos. Eduardo Bautista lo ha
definido como "la ventanilla única" de la cultura. Esta nueva estructura
nace bajo la forma de un joint venture, y conlleva el diseño de un
sistema automatizado para la identificación de las obras del repertorio.
El proyecto abarca la construcción de una página web que dará soporte
a los autores asociados. En las próximas semanas la sociedad italiana
firmará su participación en el proyecto para en mayo estampar oficialmente
la firma del mismo. En junio "se será operativo y en el segundo semestre
de 2007 estaremos realizando ya grandes operaciones" aseguraron los
representantes franceses, españoles e italianos.
La SGAE
Creada en 1899 agrupa en la actualidad a más de 86.000 creadores musicales,
audiovisuales y dramáticos. Cuenta más de 500 empleados, dos centenares
de representantes, 13 delegaciones en España y oficinas en Brasil,
EEUU, México, Cuba, Argentina, Japón y China. Gestiona un total de
3 millones de obras y en el 2005 tuvo unos ingresos sociales de 318,8
millones de euros.
La Sacem
Fue fundada hace más de 150 años cuenta con 110.000 miembros en todo
el mundo y gestiona algo más de 700.000 obras directamente ofreciendo
acceso a través de internet a otros 26 millones. En el 2005 distribuyó
una cantidad de más de 600 millones de euros, de ellos 69 redistribuidos
a sociedades extranjeras.