China
se ha convertido en el protagonista del Midem. El gigante asiático
es el país invitado de honor de la 42 edición del mercado internacional
en un año en el que los Juegos Olímpicos viajan a Pekín. ¿Operación
lavado de cara, marketing, verdaderas intenciones de apostar por la
internacionalización de su música…? Lo cierto es que el rojo característico
está por todas partes y esta noche se abre el festival con conciertos
en el Hotel Martínez que nos traen hasta Europa a Feng Huang Tradicional
Band, DJ Ben Huang, China Magpie Ensemble, The Honeys, Wang Yong y
DJ Mickey Zhang… que quieren darnos una visión, algo somera, de la
riqueza musical del país en el que los artistas pop tienen el viento
en popa cantando en madarín y cantonés.
Lo ha dicho Dominique
Leguerne, directora del Midem, que quiere con la presencia de China
dar a los profesionales del sector las herramientas necesarias para
que se conozca mejor un mercado casi desconocido, "complejo y con
unas importantes perspectivas de crecimiento". Las cifras confirman
las palabras de Leguerne puesto que un estudio reciente cifra en 90
mil millones de dólares el mercado del ocio y la comunicación en China.
Cifras que deberían, según las previsiones, alcanzar los 137 mil millones
en el 2010.
Pero más allá
de cifras y previsiones hay que hablar también de la piratería. En
China el porcentaje de piratería se sitúan en torno al 80%, y ello
en un país con 1.300 millones de habitantes, más de 52 millones de
conexiones internet y 137 millones de utilizadores, sin olvidar que
es el país en el que hay mayor número de teléfonos móviles que representan,
gracias a las descargas de música, el 15% de los ingresos de las compañías
internacionales instaladas en el país y el 36% de las ventas. La piratería
suponía en el 2004 una cifra de negocios de 411 millones de dólares
mientras que la venta legal de 124 millones de unidades sólo representaba
212 millones de dólares. A pesar del esfuerzo de los últimos años
por parte de las autoridades, con la entrada en vigor de una nueva
legislación, la cifra de piratería en la web rondaba el 99%.
China puede asustar por la corrupción, su legislación y el férreo
control al que someten las autoridades a las empresas internacionales
pero al mismo tiempo es un país que atrae. España hace varios años
que apostó por viajar a ese mercado de la mano de la Sociedad General
de Autores y Editores (SGAE) que sigue allí instalada. España que
exporta a ese país artistas como Enrique Iglesias o la colombiana
Shakira.