La inauguración oficial del 43 Midem tuvo lugar ayer por la noche
con el tradicional festejo músico-culinario que el país invitado debe
organizar. La pregunta del millón era ¿pondrán los rusos blinis con
caviar y vodka? A la primera pregunta la respuesta es no.
No hubo caviar, al menos para los simples mortales que asistíamos
a la fiesta multitudinaria. Hay quien dice que en las fiestas "privadas"
si que lo hubo… y mucho. A la segunda parte de la pregunta la respuesta
sí. Sí que hubo vodka pero nada original, la botellita de Smirnof
que todos podemos comprar en el supermercado de la esquina de nuestra
casa.
Musicalmente
hablando los artistas invitados que llegaron del frío -esto suena
a película de 007- no lograron sorprendernos. Si que nos arrancaron
alguna sonrisa. Valerya resultó en el escenario un tanto "muñequita
rusa" rubia platino. Le puso ganas a la cosa pero, en directo, su
música -ha vendido más de un millón de discos y es una mega estrella
en Rusia- sonaba con 10 años de retraso.
Debería haber venido en el 2000 al Midem para sonar de actualidad.
Sergey fue todo un espectáculo. Una especie de circo musical con un
primer tema en el que de smoking y 3 especie de teletubies hacia pensar
más a una comedia para niños que a una estrella del pop.
El resto de su prestación sonaba también con unos cuantos años de
retraso. Un pop de inicios de los 2000. Sin más comentarios.