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El
Parque natural de las Salinas de Santa Pola
tiene una extensión de 2470 hectáreas. Los ambientes que se encuentran
en este enclave son muy variados, así en la zona costera, con sus playas
y dunas, se ubica la explotación salinera.
El viajero encuentra, si se desplaza desde este lugar hacia el interior,
una zona de agua dulce embalsada permanentemente y unos terrenos con el
agua a ras del suelo que se encharcan temporalmente.
Las actuales salinas
de Santa Pola y el espacio que hoy en día constituye El Hondo
conformaban antiguamente una gran zona húmeda conocida como la albufera
de Elche, que abarcaba casi toda la llanura de Elche.
La extracción de la sal es la actividad económica fundamental en la zona.
Algunas explotaciones han quedado abandonadas; otras, por el contrario,
funcianan a pleno rendimiento como la del Braç del Port, de 850
hectáreas, y la de Bonmati, de 492.
La dinámica de las
salinas consiste en hacer circular el agua marina por un circuito de balsas
para obtener una progresiva concentración en sales como consecuencia de
la evaporación. La gran importancia e interés biológico de las salinas
mediterráneas estriba en que la circulación del agua no se detiene durante
el invierno.
Las balsas, que ocupan una extraordinaria importancia, se mantiene.
Las aves se alimentan
de los peces e invertebrados que penetran en las salinas mientras que
la producción salinera se beneficia de la riqueza mineral aportada en
los excrementos por la avifauna. Este es el motivo por el que una de las
finalidades del Parque Natural es fomentar el mantenimiento a largo
plazo de la explotación salinera.
Flora
y fauna
Las formaciones de vegetación en el Parque son muy variadas y tienen gran
interés. Las algas marinas son ejemplos de vegetación acuática del ecosistema
litoral, propio de esta zona. En el Parque existe también el ecosistema
denominado literal asociado, que cuenta con abundante vegetación monoespecífica.
En cuanto a la fauna, la avoceta, la cigüeñela, el chorlitejo
patinegro, el charrancito o el charrán común son ejemplos
de la variedad faunística de este enclave natural.
Destaca también la presencia del tarro blanco y de la cerceta
pardilla, una especie muy difícil de encontrar en Europa. Otras aves,
atraidas por una zona que les proporciona agua y comida en cualquier época
del año, ocupan las salinas temporalmente. En esta situación se encuentra
el flamenco que puede observarse en el Parque en concentraciones
de hasta 8000 individuos.
También pueden observarse
con facilidad garzas, zampullines, gaviotas, patos
cuchara ... Las aves no catalogadas como acuáticas, pero ligadas a
ecosistemas húmedos también tienen importante presencia en las Salinas
de Santa Pola. Ejemplares de aguilucho lagunero, de aguilucho
cenizo, de carricero y de bigotudo pueden contemplarse
en este paraíso natural.
Cómo llegar
Se accede al Parque Natural desde la carretera N-332
que une Cartagena y Alicante. Existe una amplia oferta hotelera
en Guardamar del Segura, Santa Pola o La Marina. También
hay un elevado número de campings, situados en los principales núcleos
turísticos.
No olvide que
el Parque Natural de las Salinas de Santa Pola es un espacio natural protegido,
para contribuir a su conservación debemos intentar ir en grupos reducidos,
hacer el menor ruído posible, no salir de los senderos delimitados, respetar
a los animales y plantas, y no dejar basuras, residuos, ni huellas de
nuestro paso por el itinerario.
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