LUZ Y CALOR N°46
Encuentro con los Indios Kogis
Par Carmen Gavilan


Durante el mes de octubre 2004, tres indios Kogis : Miguel, Marco y Marcelo, herederos de una gran civilización precolombina, realizaron una gira por Francia, Suiza y Alemania. En su viaje por Europa, tenían por misión buscar solidaridad y apoyo para recuperar sus tierras, conservar su memoria y asegurar su propia supervivencia. Los tres indios vestían túnicas blancas, iban descalzos y con una mochila cuyos colores indicaban el clan al que pertenecen.

Los Indios Kogis viven en la Sierra Nevada de Santa Marta, en el norte de Colombia, a una altitud de 5800 metros . Viven en grupo, es una sociedad sin miseria, sin pobres, sin jerarquías, allí comparten todo entre los mayores y los más pequeños, se saludan entre ellos intercambiando hojas de coca ; en suma, viven en la naturaleza y con la naturaleza respetando todo ser vivo. Ni que decir tiene que su vida es una lucha continua frente a todas las agresiones de la vida moderna (el narcotráfico, la guerrilla, los paramilitares, la violencia en general) y con todo ello, intentan preservar la armonía y el equilibrio de su tierra, la cual les ha trasmitido los conocimientos morales y espirituales que poseen. Ante todo, quieren mantener viva su memoria, así ellos dicen : “un pueblo sin memoria es un pueblo muerto “. Sin embargo, la explotación y el desastre de la selva hoy sigue siendo tan salvaje como el que sufrieron los incas y los mayas en el siglo XVI, de manera que estos habitantes se encuentran cada vez más alto en las montañas y sólo quedan poco más de 12000. Estos indios Kogis no han percibido demasiado interés por parte de los gobiernos europeos, claro que ellos saben que la causa indígena no es una cuestión prioritaria en Europa. Estos indígenas se llevarán como recuerdo las imágenes de los atascos, el sonido de los ruidos, el tumulto de las prisas, el estorbo de los viejos, la gran variedad de medios de comunicación pero sobre todo recordarán nuestra ignorancia frente a las fuerzas de la naturaleza. La misión primordial de este viaje es concienciar al Occidente de los problemas de su pueblo amenazado de desaparición. También han venido con la intención de recaudar un poco de dinero que les permita comprar parte de las tierras en las que viven en la Sierra Nevada de Colombia . Si para ellos, este encuentro de alguna manera representa una esperanza, para Europa, es una gran oportunidad de diálogo entre tradición y modernidad. Es efectivamente la aportación de una reflexión acerca de la naturaleza, es también aprender a prestar más atención a nuestro entorno, a respetar a los demás y a nosotros mismos y a la naturaleza. Ojala que este encuentro con los indios Kogis nos libere de nuestras certitudes y aprendamos a mirar, a escuchar y a sentir la naturaleza de la que depende nuestro porvenir.