LUZ Y CALOR N°47
Jordi Savall recibe en el Midem el premio
al mejor instrumento solista de música clásica del año

Por Aida Palau


El músico catalán ha vuelto a triunfar en Francia con sus interpretaciones de música antigua y con su inseparable viola de gamba, que a lo largo de su carrera ha recuperado del olvido. La cifra de más de un millón de discos vendidos en los últimos 6 años habla por sí sola.
La música antigua española y europea está renaciendo gracias a la gran labor que Jordi Savall está llevando a cabo desde hace más de 30 años.
El Mercado Internacional de la Música y de la Edición Musical de Cannes, el Midem, ha querido galardonar de nuevo a Jordi Savall por la interpretación de Tobias Hume, su primer premio en el certamen lo consiguió en el año 1993.

En un encuentro informal con la prensa, Savall declaró estar muy orgulloso y aprovechó la ocasión para reivindicar la música antigua: “Tenemos que cambiar las mentalidades, la música antigua necesita recuperarse porque ha estado mucho tiempo olvidada y sobretodo la española que es maravillosa”, afirma.
Para ello, según Savall, es necesario un apoyo institucional porqué, aunque su trabajo está siendo reconocido desde hace un tiempo, hay muchos jóvenes que consagran su carrera a interpretar música antigua pero les está resultando muy difícil salir adelante: “Hasta ahora, a parte de la subvención del gobierno catalán, hay un completo desinterés de las instituciones, a pesar de que el público que ama la música antigua, cada vez es mayor”, se lamenta.

El primer mercado consumidor de este tipo de música es el francés y también lo es de los discos de Jordi Savall, seguida de Estados Unidos y del estado español. A pesar de ello, la viola de gamba continúa siendo la gran desconocida del gran público. Instrumento del siglo XV medio laúd, medio de cuerda, la viola de gamba nace en Valencia. Las primeras imágenes datan del año 1430 y aunque muchos piensan que es el antecesor del violonchelo, la viola pertenece a otra familia de instrumentos. Su nombre se lo debe a la posición en la que se toca, apoyada sobre las piernas que en catalán se llaman “gambals”.

Desde que Jordi Savall descubriera el instrumento en el año 1965, ha grabado más de 160 discos y ha recuperado partituras que nunca se habían interpretado con la viola de gamba, a pesar de estar escritas para ella. Profesor durante 20 años en Basilea, Suiza, Jordi Savall continúa ofreciendo conciertos por toda Europa y sobretodo en Francia. El pasado 4 de febrero actuó en la sala Gaveau de París junto a su mujer Montserrat Figueras y sus dos hijos Arianna y Ferran, las entradas se habían agotado meses antes.