Ha
sido una de las mejores noticias con la que los zaragozanos podían cerrar
el año.
El pasado 16 de diciembre el Buró Internacional de Exposiciones (BIE)
seleccionó Zaragoza como sede de la Exposición Universal de 2008. El
desenlace se produjo después de una agitada jornada en el Parque de
Exposiciones de Villepinte, en las afueras de París, donde las tres
candidaturas hicieron una última presentación de sus proyectos : Trieste,
Salónica y Zaragoza.
La capital maña
ha empezado ya a organizar los cambios que transformarán la ciudad hasta
2008. “ Agua y Desarrollo Sostenible “ ha sido elegido como tema para
una Expo que sucederá a la de Aichi en Japón, que se celebra este año.
“ZH2O “ es el símbolo de una nueva Zaragoza que se presenta al mundo
como lugar de encuentro de culturas y países y como una esperanza hacia
un futuro mejor en el que el agua será repartida de manera equitable
y el respeto por la naturalez guiará el desa rrollo de la sociedad.
La situación
de la capital, fundada en la confluencia de tres ríos , hace que el
tema elegido sea más propio al carácter de esta ciudad.
La Exposición Internacional de Zaragoza se celebrará entre junio y septiembre
de 2008 en el meandro de Ranillas, en el río Ebro.
Zaragoza tiene tres años y medio por delante para hacer realidad un
proyecto en el que se ha implicado toda su sociedad civil, política
y empresarial y que va a transformar de arriba a abajo a la quinta ciudad
de España.
La capital ha sido escenario de tres exposiciones, dos de carácter aragonés,
la de 1868, marcada por la política nacional, y la de 1885, centrada
en la ciencia, el arte, la técnica y la industria, que fue un éxito
de participación (1.300 expositores) y público, y la Hispano- Francesa
de 1908, con la que la ciudad conmemoraba el centenario de Los Sitios
y la resistencia heroica de sus habitantes durante la Guerra de la Independencia.
Transformaciones
y futuro
Para esta celebración, la ciudad proyecta nuevas infraestructuras, como
el puente del Tercer Milenio, de Juan José Arenas, para conectar ambas
orillas del Ebro junto al meandro y la Estación Intermodal e incluso
espera contar con una red de cercanías y de metro ligero. Con la llegada
del AVE a la capital, Zaragoza queda a sólo una hora y cuarto de Madrid
y Barcelona lo que propiciará una mayor afluencia de visitantes. El
río Ebro será navegable en diversos tramos, lo que permitirá el transporte
fluvial hasta el mismo recinto de la Expo y los principios de desarrollo
sostenible primarán en todos los proyectos urbanísticos y medioambientales
que emprenda la ciudad. Tras la Expo, la ciudad aumentará su atractivo
empresarial y turístico, con el parque de ocio y negocio en que se transformarán
las 25 hectáreas de la Expo y las más de 100 del resto del meandro,
convertido en el mayor parque metropolitano de Europa, con un jardín
botánico, un centro termal, un parque temático de aguas bravas y un
museo fluvial de 17.000 metros cuadrados.
El agua
El proyecto urbanístico
y arquitectónico del recinto de Expo está realmente adaptado al tema
elegido. Todo tiene como referente el agua: el entorno recuperado del
río, el pabellón-puente que une ambas orillas y constituye el eje temático
central, la Torre del Agua, anfiteatros junto al río, embarcadero, lagos
y recorridos de agua a lo largo de toda la superficie.
De este modo se proporciona a los pabellones de los países participantes
un entorno acorde con el tema común y la posibilidad de utilizar el
agua en directo para sus propuestas. La Torre del Agua permitirá una
canalización mediante circuito cerrado por todo el recinto que será
utilizada para crear láminas de agua, mejorar la humedad del entorno
y poder efectuar juegos acuáticos. Un singular puente edificado sobre
el río Ebro unirá ambas orillas y será soporte de un gran pabellón temático.
Se construirá un centro de congresos en el que durante el tiempo que
esté abierta la muestra internacional se celebrarán los encuentros,
jornadas y debates sobre el tema de la Exposición del 2008 y que acogerá
también los centros de prensa y de negocios.
Dos anfiteatros situados sobre el río serán el escenario de manifestaciones
culturales y festivas de toda índole. Una gran plaza fluvial ofrecerá
a los visitantes servicios de bares y restaurantes, terrazas que serán
la delicia de los zaragozanos y los turistas, especialmente de la expo-noche.
El bienestar climático está asegurado por los sistemas de azoteas ecológicas
que crearán amplios espacios de sombra, jardines y cascadas de agua
que reducirán la temperatura al menos en 5° C. Zaragoza 2008 está concebida
para atraer a ciudadanos de todo el mundo que descubrirán sin duda una
ciudad dinámica y llena de vida desde la que se intentarán lanzar parte
de las claves del futuro del planeta Tierra.