Según un informe de la Organización
para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), la economía española
mantendrá su dinamismo en 2005 y el crecimiento previsto será de 2,75%.
Sin embargo, la OCDE recomienda reformas en el mercado laboral, en el
inmobiliario y en el sistema de pensiones, así como el incremento de
la competencia de los sectores energéticos y la telefonía móvil. Las
recomendaciones sobre el incremento de la productividad y el mantenimiento
de la estabilidad presupuestaria coinciden con las prioridades del gobierno.
La
OCDE ha destacado los progresos económicos efectuados durante la última
época que han reducido la diferencia de nivel de vida con la zona euro,
entre 1995 y 2003, de un 20% a un 13%. Los bajos tipos de interés, el
elevado ritmo de creación de empleo, la continuidad en las reformas
estructurales desde mediados de los 90 y los esfuerzos de consolidación
fiscal han contribuído a ello.
Sin embargo el informe señala debilidades del modelo de crecimiento
económico : la tasa de paro y la inflacción elevadas, las modestas ganancias
de productividad y los altos precios de la vivienda. La OCDE considera
que si no se adoptan las políticas adecuadas para paliar estos defectos
se podría en peligro los buenos resultados conseguidos.
Diagnóstico compartido
La mayor parte de
las recomendaciones de la OCDE coinciden con las prioridades económicas
del Ejecutivo español, como demuestra la puesta en marcha del Plan de
Dinamización de la economía, el impulso de la productividad, la apertura
de las negociaciones en el marco del diálogo social, la promoción del
mercado de la vivienda en alquiler y el mantenimiento de la estabilidad
presupuestaria. La OCDE destaca en su informe que el Gobierno ha empredido
una estrategia cuyo objetivo consiste en impulsar la productividad,
aumentando el gasto en educación y en actividades de investigación y
desarro llo, a la vez que mantiene una política presupuestaria prudente.
Recomendaciones
Las recomendaciones
de la OCDE se centran en los siguientes puntos : Mantener la estabilidad
macroeconómica y la competitividad, con una mejora del sistema de negociación
colectiva y el fortalecimiento de los sectores protegidos. La OCDE considera
que el rápido incremento del endeudamiento de las familias, asociado
al elevado precio de la vivienda, hace vulnerable la demanda interna
frente a unos tipos de interés más altos. Otra recomendación es impulsar
las ganancias de productividad ya que consideran que España tiene un
retraso en cuanto a inversión en capital humano y desarrollo tecnológico.
Recomienda así que se evite el mantenimiento de la especialización en
sectores de tecnología relativamente baja ya que se enfrentará a una
competencia creciente de países con menores costes laborales.
La OCDE recomienda el mantenimiento de unas finanzas públicas sólidas,
perfeccionando la administración presupuestaria y mejorando la relación
entre las distintas Administraciones Públicas. A largo plazo asegura
que uno de los retos, dado el envejecimiento de la población , será
garantizar la sostenibilidad de los sistemas de pensiones. Para superar
estos retos, según la OCDE, hay que incrementar la competencia en varios
sectores ; desmantelar las barreras al establecimiento de nuevos hipermercados
y centros comerciales erigidas por los gobiernos autonómicos; reducir
el considerable poder de mercado ejercido por un numero reducido de
empresas en el sector energético y de la telefonía móvil. Estas recomendaciones
están en línea con las medidas recogidas en el Plan de Dinamización
de la economía aprobado por el Consejo de Ministros. La reducción de
la rigidez de los salarios nominales mediante la negociación colectiva
teniendo en cuenta la inflación y la evolución de los salarios de la
zona euro es otra de las recomendaciones.
Mercado laboral
Respecto a las reformas
del mercado de trabajo, se recomienda reducir la segmentación del mercado
laboral, así como aumentar la participación femenina con la adecuación
de los horarios laborales. En este sentido indica que hay que aprovechar
la Declaración para el Diálogo Social, suscrita en julio de 2004 por
el Gobierno, la patronal y los sindicatos, que según la OCDE proporciona
una oportunidad para realizar nuevos progresos en las reformas del mercado
de trabajo. En lo que se refiere al sistema de pensiones la OCDE recomienda
que se revisen a la baja las pensiones (teniendo en cuenta que los ciudadanos
españoles perciben una pensión media de 755,51 euros, una de las más
baja de Europa), así como la incentivación fiscal de los sistemas privados
de pensiones. Sin embargo indica que la necesidad de las reformas sobre
pensiones sería más reducida si resulta efectivas las políticas diseñadas
por el Gobierno para reforzar la estabilidad presupuestaria e impulsar
la productividad en el empleo.