Hoy en dia la oferta
de clases de baile egipcio u “ oriental “ desborda su propia demanda.
Es posible encontrar cursillos de lo más variado, a cual más exótico
y exhuberante, prometiéndonos todos un sinfín de bondades y virtudes
en beneficio del look femenino. Ya sólo el nombre de “ baile del vientre
“ nos evoca las cautivadoras historias de “ Las Mil y Una Noches “.
De hecho, los espectaculos de danza oriental se han adaptado a la legendaria
imagen de estos cuentos, arropados por una escasa indumentaria multicolor.
Pero, ¿qué hay de
genuino en todo esto? La tradición folclórica egipcia, en particular
el baile rico en componentes de orígenes diversos y de un particular
estilo terrenal, ha sufrido una profunda transformación a lo largo del
siglo XX. Durante la “ Belle Epoque “ se abren en El Cairo numerosos
cabarets y teatros al más puro estilo de la revista parisina. Algunas
de las más conocidas bailarinas clásicas van a adaptar su repertorio
a esta nueva demanda occidentalizada. Empieza entonces la “ época de
las lentejuelas “: los movimientos se marcan a la altura de las caderas
donde se va a centrar la atención del nuevo espectador. Poco a poco
los “ velos “ se van cayendo al tiempo que la menguante vestimenta se
ve enriquecida con abalorios y colores. Se forja un estilo completamente
artificial, con un sutil caracter erótico.
Como cabía
esperar, el puritanismo social y estatal egipcio no ve con muy buenos
ojos esta percepción de su tradición folclórica. Comienzan así las prohibiciones,
si bien los focos de atracción turísticos persisten con sus bailarinas
de falso baile egipcio, que empieza a conocerse con el término de
“ Belly Dancing “.
Originalmente, el
baile egipcio como cualquier manifestacion artística presenta variantes.
Existe el “ Shaabi “ de raíces rurales y movimiento amplio, el “ Baladi
“ más popular y cuya extensión se produce fundamentalmente en medio
urbano y el “ Sharqui “ o estilo clásico. Hoy en día aún se pueden encontrar,
no sin cierta dificultad, “ matronas “ del baile (pertenecientes a familias
de artistas profesionales). Estas damas del baile han ido transmitiendo
el baile, su significado y su expresión de generación en generación.
La verdadera tradición sobrevive a duras penas, de forma “ underground
“.
El baile egipcio
recoje un conjunto de movimientos basados en una respiración ventral
perfectamente instalada y una exploración de los fluidos energéticos
de nuestro cuerpo. Para ello es necesario revisar la posición corporal
ya que la mujer oriental aparece mucho más distendida. Se deja caer
el grueso de nuestro peso sobre el abdomen, más exactamente sobre la
pelvis, de manera que son las piernas las que nos llevan y van por delante
del cuerpo el cual casi podíamos decir, que flota en consecuencia.
Desde hace varias
décadas, una francesa con un carácter bien mediterráneo, Marie Al Fajr,
ha sabido ir recogiendo la herencia del auténtico baile egipcio. Gracias
a su gran devoción por la cultura árabe en general y su particular interés
por el baile folclórico, Marie ha adquirido un gran dominio y maestría
en este género, que transmite en sus clases a través de un particular
estilo pedagógico.
Marie pasa
largos periodos de tiempo en El Cairo, dónde profundiza sus conocimientos
de cultura y folclore egipcio. Gracias a esto sus clases se ven enriquecidas
por inusitados detalles, interesantes explicaciones y anécdotas. Las
clases de Marie comienzan con ejercicios de respiración ventral, estiramientos
y técnicas de relajación. No exige ninguna experiencia ni conocimiento
previo, pero si que nos insiste en revisar la posición corporal.
A partir de las primeras sesiones las piernas se fortalecen, la respiración
se profundiza y el cuerpo en general se tonifica influido por la mayor
oxigenación y relajación. Marie da cursos en Paris, y en otras ciudades
francesas aunque de forma puntual. Además, una vez al año, generalmente
en verano, se puede difrutar de una semana intensiva de aprendizaje
en Suiza. Marie trabaja en conjunto con otros bailarines de diferentes
nacionalidades. Aunque su grupo esté basado en Zurich (Suiza), la mayoría
de las manifestaciones se producen en cafés y teatros de la capital
francesa.
Lo más curiosos puede aprender un poco más en las páginas de internet
del grupo de baile de Marie: www.tanzraum. com y en la de la asociación
Danses du Monde, con quien Marie colabora desde hace años: http://membres.lycos.fr/dansesdumonde